El jugador debe aprender a constituir la toma de ganancias como hábito y minimizar la pérdida en lo posible.
Los casinos sufren saldos de pérdidas en algunos días,
pero lo que les interesa es el balance a medio y largo plazo, el jugador
que adopte este mismo criterio se despojará de la idea errónea
de “La diaria”, empezará a tener un sentido más
comercial del juego. El jugador debe determinar el capital de riesgo,
como también el porcentaje razonable de ganancia sobre el mismo,
olvidarse de la diaria, pensar en el promedio.
Estos métodos presentados del cómo jugar y del cómo
apostar, llevan a la reflexión sobre los equilibrios y los desequilibrios
que se producen en la salida de los números en estas ruletas.
Las treinta sesiones presentadas están ordenadas por días
corridos, y llegado el caso de querer ordenarlas en forma caprichosa
o especulativa, no alterarían el balance final, la realidad del
objetivo del jugador: Ganar
